4 técnicas probadas para sacar el máximo provecho a tu tarjeta de crédito

Enviado por Equipo Comparabien el Vie, 02/08/2019 - 09:39
¿Te ofrecieron una tarjeta y aceptaste? ¡Tranquilo! Toma nota de estas técnicas y harás que el plástico trabaje para ti, aprovechando sus beneficios sin terminar pagando de más.

Sin duda, la primera tarjeta de crédito siempre será la más especial de todas. Si eres un joven que empezó en su primer trabajo recientemente, se graduó de la universidad, probablemente estás pensando adquirir o ya adquiriste tu primer plástico, y ahora es clave que sepas cómo darle un buen uso.

La tarjeta de crédito es una herramienta financiera muy poderosa, que puede ayudarte a cumplir tus objetivos, pero también puede causar pesadillas si es que no la utilizas correctamente y de manera inteligente. Muchas personas se confían y terminan hundidos en deudas, todo por no tomar en serio a sus tarjetas, y usarlas sin el más mínimo de cuidado.

Lo más básico de entender –y en lo que mucha gente falla- es que no se trata de un aumento en tu sueldo o de dinero extra. La verdad más importante es que todo lo que consumas con tu plástico, tendrás que pagarlo en un periodo determinado, entonces ¡debes prestar atención a los gastos que haces con ella! Y tener presente que ese dinero deberá ser devuelto en 45 días como máximo (para los pagos de una sola cuota).

Entonces, para hacer que tu plástico trabaje para ti y te permita aprovechar sus beneficios sin terminar endeudado ni depender de él, puedes empezar a aplicar estas cuatro técnicas comprobadas. ¡No dejes de prestar atención!

Técnica número 1: Ser totalero
¿Qué significa ser totalero? Cancelar la deuda total de tu tarjeta de crédito cada mes. Es decir, si consumiste 2 mil pesos, devuelves esos 2 mil y no menos. De esta manera, no hay razón para financiar en cuotas, lo que implica que ahorras en intereses. Para muchas personas ser totalero es un reto total, ya que están acostumbrados a gastar mucho con su plástico mes a mes, y cuando viene el estado de cuenta y la cantidad a pagar, es imposible hacerlo sin dividirlo en cuotas o pagar solo el mínimo.

Entonces, el secreto para lograrlo es gastar solo lo que puedes pagar a fin de mes. ¿Cómo evitar sobrepasarte? Prestando más atención a tus cuentas, a la aplicación de tu tarjeta de crédito y poniendo un límite en el monto que puedes gastar con ella. Cuando llegue fin de mes, podrás pagarlo todo.

Ahora, ¿las cuotas no son válidas nunca? Lo cierto es que, cuando se trata de compras más grandes, como un pasaje de avión o algún electrónico, es válido dividirlo en cuotas, ya que la idea es que no pongas en peligro tu presupuesto. La recomendación en ese caso es que evalúes bien el número de cuotas para evitar pagar muchos intereses.

Técnica número 2: Vuélvela parte de tu presupuesto
Algunas personas utilizan la tarjeta para cubrir todos los gastos de su presupuesto. ¿Qué trae eso de bueno? Al utilizarla para pagar todo lo que necesitas, podrás llevar la cuenta de todos los gastos y en el proceso, obtendrás los beneficios por utilizar tu tarjeta, como acumular millas o puntos.

Por supuesto, esto solo es recomendable si te comprometes a usarla con responsabilidad y asegurándote de cubrir solo lo que puedes pagar a fin de mes.

Técnica número 3: No uses más del 30% de la línea de crédito
Algo que los expertos recomiendan es que no usemos más del 30% de la línea de crédito otorgada. Esto es bien visto ante los ojos de las entidades financieras, ya que demuestras que no dependes de tu tarjeta de crédito para cumplir con tu presupuesto y que puedes utilizarla con mesura y responsabilidad. Puntos extras si además, pagas todo a fin de mes sin tener que dividir los gastos en cuotas.

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Técnica número 4: Busca formas de eliminar los gastos adicionales
Uno de los pagos más comunes el de membresía de la tarjeta. Aunque no lo creas, puede representar una cantidad interesante, sobre todo si se trata de tarjeta oro o de algún rango especial. Sin embargo, es posible que ahorres ese dinero. Basta con fijarse en las condiciones del plástico y consultar qué tendrías que hacer para omitir ese pago. Por ejemplo, suelen colocar un consumo promedio por año y si lo cumples, entonces no tendrás que pagar la membresía.

Algunas veces se trata de una cantidad por mes, mientras que otras tarjetas lo promedian. Es importante que converses con el banco que hayas elegido para tener claro cuáles son los montos establecidos y así librarte de ese cobro.

Darle un buen uso a tu tarjeta de crédito te permitirá acceder a mejores beneficios, líneas de crédito más grandes y tarjetas más exclusivas. Pero todo debe tomarse con cuidado y manejarla con precaución, ya que si no lo haces, puedes afectar tu historial crediticio, verte involucrado en deudas y afectar las posibilidades de que en el futuro te otorguen algún crédito, en caso de necesitarlo.

Johanna Bernuy | Periodista y blogger

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