¿Cuál es el mejor uso a darle al aguinaldo?

Enviado el Jue, 12/12/2013 - 14:07
Cuando el dinero cada vez alcanza para menos, los consejos de un experto en finanzas personales nos caen a pelo para ayudarnos a organizar mejor nuestro presupuesto, sigue aquí estos prácticos tips que nos trae Mauricio para darle un buen uso a ese dinero extra que recibimos a fin de año.
¿Cuál es el mejor uso a darle al aguinaldo?

Navidad, época que deseamos paz y armonía en las personas, en nuestras casas y sobre todo en nuestros bolsillos. Y es que también es la época de los aguinaldos, el cual representa un incremento - si bien momentáneo - de nuestra liquidez. Y ante esa liquidez, ¿qué has pensado hacer? ¿Comprar aquello que tanto has deseado o que consideras necesario? ¿Depositar el dinero en alguna cuenta de ahorro? ¿Invertirlo? ¿Aprovechar para cubrir pagos que requieres realizar? ¿Pagar deudas? Cualquiera de estas opciones puede ser válida... Pero ante la difícil situación financiera por la que atraviesa el país, lo más común es que una misma persona se vea con una cantidad limitada y no suficiente de dinero en sus manos para cubrir esos cinco puntos al mismo tiempo.

Así que, si tenemos una cantidad de dinero disponible pero que sabemos que no nos alcanzará para todo lo que necesitamos y quisiéramos, ¿a qué le damos prioridad? ¿O dividimos ése dinero para que aunque sea de a poquito podamos cubrir todas nuestras necesidades?

Revisemos los efectos de cada una de las opciones para llegar a una conclusión:

Las DEUDAS: Te limitan tu flujo de efectivo futuro, lo que significa que no puedes utilizar todo lo que vas a ganar para pagar tus necesidades ya que parte de ello tienes que utilizarlo para pagar esas deudas. Además tiene la terrible característica de que tienden a crecer de forma desproporcionada (intereses, moratorias, gastos de cobranza, comisiones) lo que conlleva un mayor esfuerzo financiero de tu parte para lograr saldarlas.

Los PAGOS: Te permiten realizar acciones que no podrías llevar a cabo con el sueldo que recibes quincena a quincena: tratamientos médicos, mantenimiento a tu casa, reparaciones del automóvil o la inscripción de los niños en la escuela, son sólo un ejemplo de gastos fuertes y necesarios que de otra forma no podríamos absorber y que no por siempre podremos posponer.

El AHORRO: Te permite prepararte para el futuro a través de una provisión que puedas utilizar cuando lo necesites, ya sea para alcanzar un objetivo planeado o para responder a alguna situación sorpresiva y que requiera de dinero para su solución.

La INVERSIÓN : Es poner a trabajar el dinero para ti, generando recursos suficientes como para que puedas considerarlos un ingreso del cual pueda verse beneficiada tu familia.

Las COMPRAS: Es algo que no podemos simplemente decir que "este año no voy a regalar nada a nadie": este mes los gastos se elevan de forma natural con tanta fiesta, posada, cenas, reuniones y períodos vacaciones (así te quedes en casa), además que es justo poderte comprar aquello que deseas y por lo que has estado trabajando o regalarle un detalle a un ser querido para robarle una sonrisa.

¿Qué hacer entonces? Pregúntate:

  1. ¿Tu deuda está controlada (puedes pagarla mes con mes sin mayor sacrificio) o descontrolada (crece mes con mes llegando a haber ocasiones donde el dinero no te alcanza para cubrir tus pagos)?
  2. ¿No realizar esos trabajos de mantenimiento y reparación dañarían gravemente tu patrimonio incrementando de forma importante el costo de la reparación?
  3. ¿El monto que podrías invertir te daría rendimientos lo suficientemente grandes como para considerarlos un ingreso?

Una vez que respondas las preguntas anteriores, considera:

  1. Si tu deuda se encuentra descontrolada, da preferencia a tu deuda sobre las demás opciones para así reducirla lo máximo posible (claro que esto funciona siempre y cuando no te sigas endeudando);
  2. Si tu deuda está controlada y la falta de esos pagos pone en riesgo tu patrimonio, dales preferencia;
  3. Si tu deuda está descontrolada y los pagos ponen en riesgo tu patrimonio, identifica la deuda y el pago que puedas cubrir con tu aguinaldo y que más beneficio te reporte el cubrirlos;
  4. Si tu deuda está controlada y la falta de pagos no ponen en riesgo tu patrimonio, evalúa la conveniencia de invertir ese dinero acercándote a un asesor financiero;

Y por último, sin importar en cuál de las 4 situaciones anteriores estés:

- Siempre procura ahorrar parte de tu aguinaldo, cuando menos un 10% para tu retiro

- Contempla separar un poco para los gastos decembrinos. Muchos dirán que si estás en alguna de las 3 primeras situaciones no lo hagas... y tienen razón. Pero es preferible realizar esta provisión a que después te quedes endeudado. Pero eso sí, planea bien en qué utilizarás esta provisión, procurando que no sea mayor al 40% si tus finanzas son sanas, o del 5% si las deudas y los pagos te ahogan.

Y haciendo a un lado el frío dinero, felices fiestas decembrinas ;)

¡Éxitos!

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Sigue a Mauricio en su Web http://www.practifinanzas.com ó en Twitter: @mauriciopriego

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