¿Cuáles son tus razones para no contratar seguros?

Enviado el Jue, 23/07/2015 - 15:10
Muchas razones, ¿será alguna válida?
¿Cuáles son tus razones para no contratar seguros?

En México la cultura de vivir asegurado es poco común. La gente no entiende realmente la importancia de contar con protección y blindaje de nuestro patrimonio, nuestros bienes, nuestra salud y nuestra vida.

¿Por qué razón no adquirirías un seguro?

La única razón que me parece completamente válida para no asegurarte es si no tienes “nada” que asegurar y lo entrecomillo porque, a ver… ¿No tienes una vida que te parezca valiosa? ¿Y si tú faltas? Si no tienes dependientes puedes salvarte de contratar un seguro de vida pero ¿y si enfermas? ¿si manejas o vives en una casa que tú compraste? O peor, ¿qué tal si envejeces?

Cierto es que los seguros son algo que compramos esperando no tener que usarlo nunca. Es intangible. Lo más concreto que tienes de un pago anual es la póliza, que es el papelito que dice lo que te ampara. Por eso uno se siente que de momento no compra nada. No te lo puedes poner, no lo puedes presumir. Lo compras y lo guardas en una carpetita que dice “seguros”. Pero la verdad, comprar un seguro es como tener un sombrero de mago. El fondo es negro pero luego, si necesitas, puedes meter la mano y que aparezca dinero para pagar una enfermedad o un accidente.

Estar asegurado es fundamental para una persona que quiera tener finanzas personales sanas y vivir una vida más tranquila. Como dije antes, es un blindaje para tu patrimonio. La salud es nuestro principal activo, gracias a que trabajamos y estamos bien para hacerlo podemos cubrir todas nuestras necesidades y más. Cuando sucede que perdemos la salud, podemos estar en graves problemas económicos y financieros. Sobre todo si tienes familia que dependa económicamente de ti.
Si con mucho esfuerzo estás pagando una hipoteca o lograste hacerte de una casita o departamento y tiembla (como suele temblar en la Ciudad de México) podrías perder años de trabajo y esfuerzo en unos cuantos segundos. Por no hablar de otros riesgos que existen en las casa, como el gas, robos, etc.
Y podríamos hablar más de otros seguros como el del coche y de vida pero quisiera revisar contigo algunas razones por las que tal vez no has elegido asegurarte.

  • No tienes dinero para pagar un seguro.
  • Si no tienes dinero para pagar un seguro pueden estar pasando dos cosas: la primera es que no ganas lo suficiente y la segunda, que gastas de más. O tal vez son la misma moneda y sus dos caras. Entonces mejor te invito a que revises de nuevo tus finanzas personales y logres separar un dinero para este fin. Existen en el mercado muchos planes de pago para seguros. Pagos diferidos en mensualidades y con cantidades que pueden ser bastante accesibles.

  • Has tenido mala experiencia con las aseguradoras y no crees que valga la pena
  • A veces no es la aseguradora sino el agente de seguros que te vendió un seguro que no se adecuó a tus necesidades y por eso resultó ser una pésima experiencia. Es súper importante que te asesores bien. No tenemos que saber todos de todo y por eso hay personas especializadas en el área de seguros. Busca a alguien con quien sientas confianza, busca a dos o tres personas para que puedas elegir pero sobre todo busca en ellos honestidad. Que no sean solo vendedores sino que quieran ayudarte a crecer y cuidar tu patrimonio. Que te ofrezcan opciones. Como cuando compras zapatos, las mujeres los sabemos bien. Prueba varios números, varios colores, distintas alturas de tacón. Revisa cada detalle. Que tu seguro te quede perfecto. Hecho a la medida.

  • Te sientes seguro y crees que no te hace falta.
  • Te sientes seguro porque eres joven o porque cotizas en el IMSS o ISSSTE y ellos tienen que darte servicio o por cualquier otra cosa que se te ocurra. En mi experiencia, nadie tiene la vida comprada.

Les comparto que un día crucé una avenida y me atropelló un camión. Yo tenía 33 años, sin hijos, gracias a Dios y tuve mucha suerte. No tenía seguro y me atendió el seguro del transportista por liberar al chofer de responsabilidad. Estoy perfecto, el accidente solo me rompió una costilla y dos uñas. Me salió súper barato pero de esos accidentes puedes quedar paralítico o morir. Y eso hubiera sido muy caro hablando en términos de dinero. No hubiera podido seguir trabajando y generando ingreso. No se está exento de tener algún percance.

Por otro lado, las instituciones de salud del gobierno están en franca decadencia y ya somos muchos como para que la atención pueda ser de calidad para todos. Además, las últimas noticias sobre negligencias médicas en esas instituciones son como sacadas de cuentos de terror. Yo no me sentiría muy segura de atenderme ahí.

Si piensas que todavía eres muy joven como para privarte de un pedazo de tu ingreso y ponerlo a trabajar para ti, la vida puede sorprenderte y a veces esas sorpresas no son nada agradables. Mejor piensa que mientras más pronto te asegures, ahorres o inviertas, más barato te va a salir.

Hay muchos tipos de seguros y pueden adecuarse a tus necesidades específicas, a tu edad y al momento de vida que estás viviendo. Investiga, asesórate.

La invitación que te hago no es a que termines de leer y vayas corriendo a contratar uno o varios seguros. Lo único que pretendo es que pienses y reflexiones sobre la importancia de tener un paraguas en época de lluvias. Que pienses si quieres depender de la "caridad" del gobierno, de tus hijos, de tus sobrinos u otro familiar cuando seas mayor y ya no tengas ni las fuerzas y las ganas de seguir trabajando. Que protejas todos tus bienes, tu trabajo, tu salud y que cuando pasen los años puedas relajarte y disfrutar de la vida. ¿Te late?

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