Factores que atentan contra su ahorro

Enviado el Mié, 15/04/2015 - 15:36
Conductas del día a día amenazan con acabar con nuestro ahorro. Conócelas y cámbialas.
Factores que atentan contra su ahorro

Puede que tengas el hábito de ahorrar arraigado en ti pero que aun así tu dinero no crezca. ¿Cómo podría suceder esto si mes a mes te esfuerzas guardar un porcentaje de tus ingresos? La explicación es simple: Existen conductas nocivas –y muchas veces inconscientes- que atentan contra ese dinero que intentas reservar para el futuro.

Con el fin de que puedas evitarlas, aquí las explicaremos:

a. Comprar todo lo que esté en descuento

El cerebro es un órgano complejo, pero cuando se trata de descuentos se vuelve bastante primitivo: Ve algo con una rebaja “imperdible” e inmediatamente se vuelve eso que tú DEBES tener. ¡Error! Si esta compra no estaba planificada –porque no es algo que necesitas- entonces debes pensar dos veces antes de decir que sí. Compara cuál es el precio normal, a cuánto equivale el descuento y cuánta utilidad le darás a ese artículo.
Preste atención, no todo lo que tiene descuentos merece ser comprado.

b. Los gastos hormiga

Esos gastos aparentemente inofensivos, son como el veneno que hace efecto unos días después. Los taxis que toma por salir tarde de casa, la bebida que compra todos los días o esos dulces de la tarde para deshacerse del sueño, todo termina sumando y si no lo controla, le saldrán más caro. Si quieres saber más sobre los gastos hormiga, lee esto.

c. Guardar el dinero debajo del colchón

El problema no es tanto que le puedan robar sino que su dinero NO CRECE. Los precios de las cosas siguen aumentando pero el dinero que guardó va perdiendo valor. La mejor forma de ahorrar es colocando el dinero en una cuenta que le pague intereses por él. Además, le motiva a seguir haciéndolo porque ve que eso que tanto le costó, está creciendo y no estancado en una caja debajo del a cama.

d. No cancelar las membresías que no usa

Ahora muchísimos servicios se mueven a base de membresías, ese es el negocio y a veces para cancelarlas tiene que pasar cierto tiempo. Esto hace que con el pasar de los meses nos olvidemos de cancelarlas porque aparentemente no nos cobran mucho, pero estos pequeños montos debitados de tu cuenta o cargados a tu tarjeta de crédito, hacen que el presupuesto aumente y el ahorro merme.

e. Decirle no a las tarjetas

No se trata de tenerles miedo. Sin importar todo lo que te hayan dicho, los plásticos no son la reencarnación del anticristo (pero si deseas puedes conocer los 5 pecados de las tarjetas de crédito). Al contrario, usar la tarjeta de manera consciente te permitirá aprovechar los descuentos que le ofrecen las empresas, siempre y cuando te convengan (vuelva a leer la letra “a”).
Todo está en el uso que le des (si quieres saber cómo usar la tarjeta y no pagar intereses, lee esto). Si quieres aprovechar los beneficios tienes que asegurarte de tener la tarjeta que más te convenga y que menos te cobre. Para eso, utiliza el comparador de tarjetas de crédito y verifica las opciones.

f. Comprar para el día a día

Si ya sabes que durante el mes utilizas tres botellas de aceite, entonces ¿por qué ir cada diez días a comprar una? Los supermercados suelen sacar ofertas a fin de mes o en quincena, porque saben que las personas tendrán el bolsillo lleno durante esas fechas. Evalúa las ofertas y compra por mayor aquello que ya sabes que necesitarás. A la larga, te conviene más. Si quieres saber por qué te conviene la compra por mayoreo, lee esto.

Ahora conoces las conductas básicas y no tan básicas que atentan contra tu ahorro. ¡Aléjate! Y empiece a ver los frutos de aquello.

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