Blog de Consejos

Aquí podrás obtener ayuda financiera para que puedas cumplir tus obligaciones financieras del día a día y también para que puedas ahorrar o prevenir lo que venga en el futuro.

Dicen por ahí que las mujeres gastamos a tontas y a locas. ¿Será cierto? Yo soy mujer pero no creo que ese sea mi caso aunque no puedo negar que me la vivo eternamente enamorada de los zapatos.
No pasa semana sin que me enamore de un par o dos pero eso no significa que trabaje para comprar zapatos.

Mi papá una vez me dijo que una casa es como un barril sin fondo. Realmente no entendí lo que me quiso decir hasta que mi esposa y yo compramos nuestra propia casa. Como pajaritos enamorados tomados de la mano caminábamos por las tiendas pensando en los cambios que queríamos hacer y todavía no vivíamos en ella.

Recientemente estaba hablando con alguien que me comentó que tenía un plan de comprar un dúplex y alquilar o rentar el otro lado para ayudar pagar la hipoteca rápidamente. Un amigo de él le dijo que quería ser su inquilino pero ahora él está preocupado de que este alquiler, pueda arriesgar su amistad.

Bonita casa, bonito carro, plasma de 60 pulgadas pero duerme en el sofá de la sala porque la pareja no lo quiere en la recamara principal. Así puede ser su vida si confunde sus prioridades.

Muchas veces asociamos recibir dinero extra con ganarnos la lotería o recibir una millonaria herencia.

Si nos pidieran describir a un millonario muy seguramente empezaríamos refiriéndonos a sus lujosas viviendas, exaltando los exclusivos automóviles en los que transitan y envidiando sus días de compras en reconocidos almacenes alrededor del mundo.

La juventud es la etapa de la vida en la que la independencia y la realización personal son protagonistas.
Los jóvenes pretendemos tener el mundo a nuestros pies y es a través del consumo que alcanzamos el “poder” al que aspiramos desde que éramos niños.

La administración del dinero siempre ha sido un tema particularmente controvertido.

La naturaleza de nosotros, los seres humanos, es aprender de los errores que cometemos para luego no volver a caer en ellos. Sin embargo, la mayoría de las veces solemos repetir las mismos faltas y en un abrir y cerrar de ojos nos vemos inmersos en un círculo vicioso del cual es cada vez más difícil escapar.

Yo siempre le digo a todo el que es capaz de escucharme, que la paz financiera no llega por cuánto ganas sino por cómo se administra. Muchos piensan si solo ganara un poquito más todo estuviera bien. La gente que han dicho eso en el pasado es muy probable que hoy en día estén ganando más pero continúan sobreviviendo de cheque a cheque.