Cómo aplazar un préstamo personal en México: Guía paso a paso

Actualizado el 17 de Diciembre 2025
Cómo aplazar un préstamo personal en México: Guía paso a paso

¿Buscas un aplazo préstamo personal y solo encuentras información sobre “Aplazo” para compras a plazos? No eres el único. En México, hay confusión entre la marca de pagos “Aplazo” y el acto de “aplazar” un préstamo personal con un banco. La realidad es que sí puedes pedir diferir pago préstamo personal, pero no es automático ni está garantizado: depende de tu institución y de cómo lo negocies. Aquí te explico, paso a paso, qué puedes hacer, en qué fijarte y cuáles son tus alternativas reales.

Antes de empezar: “Aplazo” no es lo mismo que aplazar tu deuda

Aplazo (con mayúscula) es una plataforma para compras a plazos en comercios, similar al “compra ahora, paga después”. Aplazar préstamos personales, en cambio, significa pedirle a tu banco o financiera que te conceda una prórroga, un periodo de gracia o una reestructura para posponer, reducir o reprogramar tus pagos. Son mundos distintos. Si tu búsqueda es cómo aplazar el pago de un préstamo personal en México, lo que necesitas es negociar con tu institución financiera, no abrir una cuenta en una app de compras.

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¿Se puede aplazar el pago de un préstamo personal en México?

Sí, pero no existe un “derecho” universal a hacerlo. Cada banco o SOFOM define sus políticas. Las figuras más comunes son:

  • Prórroga o diferimiento: pospones una o varias mensualidades y las envías al final del plazo o las distribuyes en pagos futuros. Suelen seguir corriendo intereses ordinarios.
  • Periodo de gracia: por un tiempo, pagas menos (solo intereses) o no pagas, pero los intereses se acumulan y se capitalizan después.
  • Reestructura: cambian plazo y/o tasa para bajar la mensualidad. Aumenta el costo total por el tiempo extra, aunque te da aire de flujo.
  • Consolidación/refinanciamiento: sustituyes tu préstamo actual por otro con mejores condiciones o un plazo más largo para pagar menos cada mes.

Importante: aplazar pago préstamo no es gratis. Aunque te alivie hoy, casi siempre incrementa los intereses totales pagados, puede implicar una comisión por reestructura y, a veces, elimina bonificaciones por puntualidad. El objetivo es recuperar estabilidad sin encarecer de más tu deuda.

Cómo aplazar préstamos personales: guía práctica para negociar

Cuando tu flujo se complica, el tiempo juega en tu contra. Hablar antes del vencimiento abre puertas que, con atraso, se cierran. Para elevar tus probabilidades de conseguir un aplazo legítimo, sigue estos pasos:

1) Contacta temprano y por el canal correcto. Busca “reestructuras” o “soluciones de pago” en tu app, banca en línea o teléfono. Si puedes, acude a sucursal y pide que registren tu solicitud.

2) Expón la causa y documenta. Baja de ingresos, enfermedad, desempleo o gastos imprevistos son justificantes comunes. Adjunta comprobantes si te los piden.

3) Pide alternativas concretas. Pregunta por diferir una o dos mensualidades, cambiar la fecha de pago, ampliar plazo, pasar a pagos quincenales o reestructurar con menor mensualidad.

4) Solicita una simulación del costo total. Compara cuánto pagarías en total con y sin aplazamiento. Pon atención al CAT, comisiones de reestructura y capitalización de intereses.

5) Exige carta convenio por escrito. Nada de acuerdos “de palabra”. Que el documento incluya nuevo calendario, monto de cada pago, intereses y condiciones de regularización.

6) Revisa efectos en Buró de Crédito. La mayoría de reestructuras registran una clave de observación. No es lo mismo que un impago grave, pero podría limitar nuevos créditos temporalmente. Pide claridad.

7) Ajusta tu presupuesto. Un aplazo sin cambios en hábitos o gastos solo pospone el problema. Define recortes, ingresos extra y metas de amortización.

Un detalle poco conocido: muchos préstamos personales incluyen seguro de desempleo, incapacidad o vida. Revisa tu contrato. Si tienes cobertura, podrías activar el seguro y cubrir parcial o totalmente algunas mensualidades, evitando el atraso.

¿Cuándo conviene aplazar y cuándo refinanciar?

Si tu problema es temporal (por ejemplo, un mes flojo o gasto médico puntual), diferir pago préstamo personal puede ser suficiente. Mantienes la relación con tu banco, proteges tu historial y compras tiempo para reacomodarte.

Si tu problema es estructural (ingresos más bajos por varios meses, tasa muy alta o demasiadas deudas a la vez), una reestructura formal o un refinanciamiento con mejor CAT puede ser más sensato. Alargar el plazo reduce la mensualidad, y si además bajas la tasa, el costo de la deuda puede estabilizarse sin dispararse.

Como regla práctica, si faltan pocas mensualidades y tu tasa es razonable, un diferimiento puntual suele costar menos. Si te faltan años de pago o tu CAT es elevado, compara un refinanciamiento.

Consecuencias de no pagar sin acuerdo

Dejar pasar pagos sin negociar trae costos visibles y ocultos. Se generan intereses moratorios y comisiones por cobranza, y el atraso se reporta al Buró de Crédito, afectando tu score y el acceso a nuevos productos. Con mora prolongada, tu cuenta podría escalar a despachos de cobranza y, en último caso, a un proceso judicial. No hay cárcel por deudas civiles, pero con una sentencia en contra sí puede haber embargo de bienes. Por eso, incluso si hoy no puedes pagar, es mejor plantear una alternativa formal que desaparecer.

Si alguien te ofrece “quita inmediata” o “borrar tu historial” a cambio de un pago en efectivo, desconfía. Los descuentos por liquidación existen pero deben venir del acreedor y formalizarse con carta convenio. Además, una quita suele dejar una marca negativa por años en tu historial.

Tus derechos en la cobranza y la negociación

Negociar no te quita derechos. Si te contacta un despacho, debe identificarse, hablar con respeto y ofrecer información clara del adeudo. No pueden amenazarte, exhibirte ni dar información a terceros. Si detectas abusos, puedes reportarlos ante la CONDUSEF por prácticas de cobranza indebida. Y si firmaste una reestructura que no están respetando, también puedes levantar un reclamo.

Un buen hábito: guarda correos, folios, estados de cuenta y la carta convenio. La evidencia te protege si hay discrepancias.

Alternativas si tu banco no te aprueba el aplazo

No todo depende de un “sí” o “no” del primer asesor. Si no obtienes un plan viable, considera:

  • Refinanciamiento con otra institución: sustituye tu deuda por un préstamo con menor CAT o mayor plazo para bajar la mensualidad. Compara costos totales y comisiones de apertura. Para explorar opciones adicionales, también puedes revisar esta guía completa y práctica sobre dónde pedir un préstamo.

  • Consolidación de deudas: si tienes varias, unifica en un solo crédito con pago mensual manejable. Menos fricción, más claridad.

  • Portabilidad de nómina: mover tu nómina a un banco interesado a veces abre puertas para una oferta de reestructura o crédito con tasa preferencial.

  • Ajustes de flujo: cambiar fecha de pago para alinear con tu quincena, pasar a pagos quincenales o domiciliar el cobro ayuda a evitar atrasos por timing.

  • Venta de activos o ingresos extra temporales: puede ser la diferencia entre caer en mora o conservar un buen historial. Si necesitas asesoría fácil y rápida para acceder a dinero en efectivo, puedes consultar las opciones en Personas que prestan dinero en efectivo: opciones seguras y rápidas.

En todos los casos, calcula el costo total. Una mensualidad más baja no siempre significa un crédito más barato.

Preguntas frecuentes rápidas

¿Se puede diferir pago préstamo personal varias veces? Depende del banco y tu comportamiento. Algunos permiten uno o dos diferimientos al año; otros solo en contingencias específicas. Entre más diferimientos, mayor costo total.

¿Un aplazo afecta mi Buró? Puede haber una clave de observación por reestructura, pero es distinto a un impago. Un diferimiento pactado y cumplido suele ser menos dañino que la mora.

¿Hay programas para personas que no pueden pagar préstamos? Fuera de periodos extraordinarios (como apoyos por contingencias económicas), los programas son caso por caso: reestructuras, diferimientos o descuentos negociados. Revisa también si tu crédito incluye seguro de desempleo o incapacidad.

Cómo comparar opciones con datos, no con promesas

Para tomar una decisión, necesitas números. Compara CAT, plazo, comisiones y el costo total de cada alternativa: seguir igual, aplazar, reestructurar o refinanciar. En Comparabien puedes ver préstamos personales de distintos bancos y financieras, estimar tu mensualidad y filtrar por monto, plazo y CAT. Esto te ayuda a detectar si un refinanciamiento realmente alivia tu flujo o si te conviene negociar una prórroga con tu banco actual.

Cuando pidas simulaciones, solicita también el calendario de pagos y revisa si capitalizan intereses durante el aplazo, si hay comisión por reestructura y si perderías bonificaciones por puntualidad. Con esa información, decidir deja de ser un salto de fe.

Cierra el círculo con un plan realista

Aplazar préstamos personales es una herramienta útil para sortear baches de liquidez, pero funciona mejor cuando se combina con un ajuste de hábitos y una revisión fría de tus finanzas. Diferencia la marca Aplazo del acto de aplazar tu deuda, negocia a tiempo, obtén todo por escrito y protege tu historial. Si el problema es temporal, un diferimiento bien pactado puede darte el respiro que necesitas. Si es estructural, explora una reestructura o un refinanciamiento con mejor CAT.

El siguiente paso es simple: habla hoy con tu banco y, en paralelo, compara alternativas en Comparabien para saber cuánto ahorrarías refinanciando. Con información clara y una estrategia, puedes recuperar el control y pagar tu deuda en tus términos.

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