Si estás buscando cuánto me toca de mi Afore por pensión, probablemente estás en uno de estos momentos: ya te faltan pocos años para retirarte, cambiaste de trabajo y quieres saber “cómo vas”, o te cayó el veinte de que tu pensión no se calcula solo con una cifra. La buena noticia es que sí puedes estimar tu pensión con bastante claridad, pero para hacerlo bien necesitas entender tres cosas: qué ley te aplica (Ley 73 o Ley 97), qué tan cerca estás de una buena tasa de reemplazo y cómo impacta de verdad posponer el retiro.
En este artículo vas a ver cómo calcularlo con simuladores, qué variables mueven la aguja y, sobre todo, qué acciones realistas puedes tomar para mejorar tu retiro más allá de “esperar a ver cuánto sale”. Una buena forma de comenzar es entender cómo funciona tu Cuenta Ahorro y cómo puedes usarla a tu favor para consolidar tu pensión.
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Primero lo esencial: ¿tu pensión se rige por Ley 73 o Ley 97?
Antes de abrir cualquier calculadora de pensión Afore, confirma bajo qué régimen estás, porque cambia el “de dónde sale” tu pensión y si puedes o no disponer del ahorro de tu cuenta individual.
En términos simples, la diferencia clave es la fecha en la que empezaste a cotizar ante el IMSS:
- Ley 73 (IMSS): si cotizaste antes del 1 de julio de 1997. Tu pensión del IMSS se calcula con base en tu salario promedio y tus semanas cotizadas, y no depende únicamente del saldo de tu Afore.
- Ley 97: si empezaste a cotizar a partir del 1 de julio de 1997. Tu pensión depende principalmente de lo acumulado en tu cuenta individual (Afore), más rendimientos y aportaciones.
Este punto es tan importante porque mucha gente pregunta “¿me dan todo mi Afore al pensionarme?” y la respuesta cambia según el régimen. Además, determina si tu estrategia debe enfocarse más en semanas y salario (Ley 73) o en acumulación, comisiones, rendimientos y aportaciones (Ley 97).
Entonces… ¿cuánto me toca de mi Afore por pensión?
La forma más útil de pensarlo es así: tu Afore es tu “motor” de retiro, pero no siempre paga igual. A veces financia una pensión mensual; otras veces se entrega en parcialidades; y en algunos casos hay recursos que se cobran aparte (por ejemplo, SAR 92 o Infonavit, según tu situación).
Si estás en Ley 73: “cuánto me toca de mi Afore Ley 73” no se responde solo con tu saldo
En Ley 73, tu pensión del IMSS se define por fórmula (semanas + salario), y la Afore funciona más como un complemento o como la cuenta donde están recursos que te corresponden (según subcuentas). Por eso, dos personas con el mismo saldo pueden terminar con pensiones distintas si una tiene más semanas cotizadas o mejor salario base.
También pasa algo que casi no se menciona: el saldo en Afore no necesariamente se “convierte” completo en pensión como en Ley 97. En muchos casos, lo que obtienes al pensionarte incluye componentes por separado (pensión IMSS + recursos acumulados en ciertas subcuentas, dependiendo de tu trámite y de qué te corresponda retirar).
Si tu duda es “¿me dan todo mi Afore al pensionarme bajo Ley 73?”, lo correcto es revisar qué subcuentas tienes y cuál es la modalidad de pensión que elijas. Para evitar sorpresas, lo mejor es estimar tu pensión IMSS por Ley 73 y, por otro lado, verificar tu saldo y subcuentas en tu Afore.
Si estás en Ley 97: tu pensión depende de tu cuenta individual (y ahí sí el saldo manda)
Cuando la pregunta es “cuánto me toca de pensión si soy Ley 97”, el cálculo gira alrededor de tu saldo: aportaciones obligatorias, rendimientos, comisiones, aportaciones voluntarias y el tiempo que te falta para seguir acumulando. Normalmente, el retiro se materializa a través de una renta vitalicia (con aseguradora) o un retiro programado (administrado con tu Afore), dependiendo de tu elección y condiciones.
Aquí el detalle fino es que no basta con ver “tengo 300 mil o 800 mil”: lo que de verdad importa es qué pensión mensual puede financiar ese saldo considerando esperanza de vida, comisiones y el tipo de modalidad. Por eso dos personas con el mismo saldo podrían recibir montos mensuales distintos.
Para quienes buscan entender mejor este proceso, puede ser útil consultar información sobre ¿Cuánto recibe una persona que se pensiona en Afore?, un recurso que explica más sobre los montos y modalidades.
Las variables que realmente determinan tu pensión (y por qué la tasa de reemplazo importa)
Si alguna vez viste una estimación y pensaste “¿eso es todo?”, probablemente te topaste con el tema central del retiro: la tasa de reemplazo. Es el porcentaje de tu último salario que podrías recibir como pensión mensual. Por ejemplo, si ganabas $20,000 y tu pensión queda en $10,000, tu tasa de reemplazo es 50%.
Muchos sitios se quedan en “usa un simulador”, pero si no miras la tasa de reemplazo te falta contexto. Saberla te ayuda a responder la pregunta importante: ¿con esa pensión puedo mantener mi estilo de vida? Y si no, ¿cuánto me falta cubrir con ahorro adicional?
Estas variables son las que más impactan el resultado:
Semanas cotizadas: tu historial pesa más de lo que crees
Las semanas cotizadas son determinantes en Ley 73 y también son requisito para acceder a pensión en Ley 97. Si te faltan semanas, podrías no pensionarte como esperas o necesitar alternativas. Por eso conviene revisar tu reporte de semanas cotizadas con tiempo, no “cuando ya urge”.
Edad de retiro: posponer puede cambiarlo todo (de verdad)
Posponer el retiro no es solo “un año más trabajando”. Es más tiempo aportando, más tiempo generando rendimientos y, normalmente, menos tiempo esperado de pago de pensión (lo que mejora el monto mensual en varios esquemas). En la práctica, un par de años pueden hacer una diferencia mayor que buscar “la calculadora perfecta”.
Si estás cerca de decidir, vale la pena simular dos escenarios: retirarte a la primera oportunidad vs. retirarte 1–3 años después. A veces el incremento mensual no es pequeño; puede ser lo que convierta una pensión “apretada” en una más manejable.
Salario base de cotización: no es tu sueldo “en la mano”
En Ley 73 el salario promedio (con reglas específicas) puede elevar o bajar tu pensión. En Ley 97 influye porque determina cuánto entra como aportación obligatoria. Si cotizas con un salario menor al que realmente percibes, tu pensión proyectada también será menor.
Tu saldo y sus “fugas”: retiros por desempleo, comisiones y falta de aportaciones
Un tema que pega fuerte y casi nadie conecta con su pensión futura es retirar Afore por desempleo. Puedes revisar las opciones y reglas en ¿Cómo sacar dinero de mi Afore?. Puede ser un alivio en una emergencia, pero normalmente implica dos efectos: baja tu saldo y, en muchos casos, reduce tus semanas cotizadas (según el tipo de retiro y reglas aplicables). Eso puede afectar doble: tu monto y tu elegibilidad.
Lo mismo pasa con comisiones y rendimientos: no es lo único, pero sí suma con los años. Por eso conviene revisar que estés en una Afore competitiva y entender tu estado de cuenta.
Cómo usar una calculadora de pensión (sin perderte en el intento)
Una calculadora pensión Afore o simulador del IMSS sirve para tener un estimado, no una promesa. La clave está en alimentar bien los datos y en interpretar lo que te arroja.
Para hacer una estimación útil, normalmente necesitas:
- Confirmar tu régimen (Ley 73 o Ley 97) con tu fecha de inicio de cotización.
- Revisar tus semanas cotizadas (idealmente con el reporte oficial).
- Identificar tu salario base de cotización o un promedio aproximado si el simulador lo solicita.
- Consultar tu saldo Afore y, si es posible, tus subcuentas (retiro, cesantía y vejez, vivienda, etc.).
- Simular escenarios: misma información, pero cambiando edad de retiro y aportaciones voluntarias.
Si además te ronda una duda tipo “si tengo 100 mil en mi afore cuánto puedo retirar”, ojo: retirar en activo no es lo mismo que pensionarte. Hay retiros parciales permitidos (como desempleo o matrimonio), pero cada uno tiene condiciones y consecuencias. Para no dañar tu retiro sin querer, primero valida cuál retiro aplica y qué impacto tiene.
Una buena forma de comenzar a administrar tus recursos antes y después del retiro es informarte bien sobre tu Cuenta Ahorro, que es clave para optimizar tu estrategia financiera.
Estrategias reales para mejorar tu pensión (más allá de la Afore)
Aquí está el punto que suele faltar en los artículos: incluso si optimizas tu Afore, puede que tu tasa de reemplazo no alcance para la vida que quieres. La estrategia inteligente es construir un plan que combine tu Afore con otras herramientas.
Aportaciones voluntarias: el ajuste más directo (y subestimado)
Si estás en Ley 97, las aportaciones voluntarias suelen ser el camino más claro para subir tu pensión futura. Si estás en Ley 73, también ayudan porque incrementan tu ahorro disponible, aunque tu pensión IMSS se calcule distinto. Lo importante es volverlo hábito: una cantidad mensual realista, automática, que no dependa de “si sobra”.
Complementa con productos financieros que sí se ajusten a tu horizonte
Tu Afore está diseñada para el largo plazo, pero no tiene que ser tu único vehículo. Dependiendo de tu edad y tolerancia al riesgo, podrías complementar con instrumentos que te den flexibilidad y diversificación. Aquí es donde comparar opciones se vuelve útil: no todos los productos cuestan lo mismo ni ofrecen lo mismo.
Por ejemplo, para objetivos de retiro suelen aparecer alternativas como seguros con componente de ahorro, fondos o cuentas de inversión, o estrategias de aportación periódica. La idea no es “contratar por contratar”, sino alinear plazo, comisiones y liquidez con tu plan. En plataformas como Comparabien puedes revisar características y costos de productos financieros y de seguros para tomar decisiones con datos, no con promesas.
Planea tu retiro como ingreso total, no como un solo depósito
En la vida real, tu retiro rara vez se sostiene solo con “la pensión”. Normalmente es una mezcla: pensión + ahorro + inversiones +, a veces, ingresos parciales. Cuando piensas así, tu ansiedad baja y tus decisiones mejoran, porque dejas de apostar todo a un solo número.
Preguntas comunes que vale la pena aclarar
Es normal buscar respuestas rápidas, pero en retiro los detalles importan.
Si tu pregunta es “¿cómo calcular mi pensión de Afore?”, quédate con esta lógica: primero determina ley, después semanas y salario (si aplica), luego saldo, y finalmente simula edades y aportaciones. Eso te da un rango realista, no una ilusión.
Si te preguntas “qué monto recibiré de mi Afore al jubilarme”, piensa en dos capas: el monto mensual estimado y los recursos que podrían entregarse por separado según tus subcuentas y el régimen. Y si te preocupa “¿cuánto debo tener en mi Afore a cierta edad?”, úsalo como referencia, no como sentencia: lo útil es medir tu tasa de reemplazo proyectada y el “gap” que necesitas cubrir.
Un retiro más tranquilo empieza con una buena estimación (y mejores decisiones)
Saber cuánto me toca de mi Afore por pensión no es un trámite de último minuto: es una herramienta para tomar control. Cuando entiendes si eres Ley 73 o Ley 97, cuando miras tu tasa de reemplazo y cuando simulas el impacto de retirarte un poco después, el panorama cambia. Ya no dependes de “a ver cuánto sale”, sino que puedes ajustar tu plan.
Y si la proyección no te encanta, no pasa nada: casi siempre hay margen para mejorar con aportaciones voluntarias, mejor estrategia de ahorro e incluso complementos financieros bien elegidos. Lo importante es empezar con datos, comparar opciones con calma y tomar decisiones que te acerquen a un retiro más sólido y a tu ritmo. Visitar regularmente tu Cuenta Ahorro y mantener un plan actualizado es clave para ese futuro con tranquilidad.