Señales de Alerta

Enviado el Vie, 10/07/2015 - 00:00
La regla básica para no tener deudas es: no gastar más de lo que recibes.
Señales de Alerta

Vivir metida en deudas constantemente realmente apesta. Es nefasto estar endeuda toda la vida.
La regla básica para no tener deudas es: no gastar más de lo que recibes. Si no, lo que sucede es que siempre estaremos endeudadas. Y no está divertido.

Por otro lado, a veces para adquirir un patrimonio, hay que endeudarse. A menos que hayamos ahorrado 15 años de nuestra vida, difícilmente juntaríamos el dinero que se necesita para comprar un departamento o una casa. Para ese tipo de cosas vale la pena endeudarse. Pero no más que para eso.

La mayoría de nosotras nos encontramos en grandes aprietos financieros pero no lo notamos porque no tenemos claro lo que gastamos y en qué lo gastamos. Hay algunas señales de alerta que nos pueden hacer ver cómo está nuestra situación financiera, por eso, te voy a compartir algunos puntos para reflexionar sobre tu dinero y cómo lo usas.

1. Usas tarjeta de crédito para pagar tus gastos muy básicos.
¿Tienes que usar tu tarjeta de crédito para pagar el café de la mañana o la gasolina porque ya se te esfumó la quincena de las manos? Estás en problemas muy serios si tienes que disponer de crédito, es decir, pedir prestado, para cosas tan básicas. Si tienes que hacer esto seguro que estás endeudada hasta el cuello. Es una fuerte señal de alerta.

Una solución es que por un mes, te propongas llevar un registro de gastos muy meticuloso para que puedas saber realmente en qué estás gastando tu dinero. Registra todo, absolutamente todo. La propina del mesero y hasta la donación al limpiaparabrisas, registra todo. Incluidas las comisiones bancarias. ¿Sabes cuánto te cuesta tener la tarjeta de crédito, anualidad, intereses, comisiones y otros cobros? ¿Cuánto te cuesta mantener la cuenta abierta, la tarjeta de débito? Esos también son gastos y son una buena fuga de dinero.

2. No tienes efectivo para hacer frente a tus recibos de pago
¿Te da miedo abrir tus estados de cuenta, tus boletas de pago de agua o predial, cable y demás porque no sabes bien cómo vas a pagar? Otro mal indicador.

Una solución a esto es hacer un presupuesto anual. Puedes imprimir un calendario anual y registrar en cada mes los gastos que son fijos. Por ejemplo, pagar el predial en enero (y aprovechar los descuentos). El agua y luz bimestrales y puedes agregar la cantidad de dinero que tienes que tener lista para esa fecha. Yo ahí también incluyo los seguros. Si ya tienes deudas puedes acercarte con las distintas compañías, a veces tienen programas de regularización de pagos y puedes acordar con ellos un plan para no perder el servicio.

3. Cavar un hoyo para tapar otro
A mí ya me pasó. Les comparto: tuve problemas con una tarjeta de crédito, nunca me di cuenta cómo pero de repente ya debía una cantidad considerable. Se me hizo fácil pedir un préstamo personal a un banco para liquidar esa tarjeta y solo continuar pagando ese crédito personal que había contratado. Pero, como una no tiene la vida comprada, me sucedió que a los 15 días de haber pagado esa tarjeta, me quedé sin trabajo. No tenía ahorros, obviamente. No esperaba quedarme sin trabajo. Así que empecé de nuevo a usar la tarjeta para todos los gastos corrientes. Ya se pueden imaginar lo que sigue.

Estuve sin trabajo poco más de un año. Cositas eventuales nada más y la situación se complicó muchísimo. Al cabo de un año, debía el crédito y ahora también en la tarjeta, mayor cantidad que la primera vez. Ahora tengo dos hoyos. Y créeme eso sí es un problema. ¿Te ha pasado que usas tu tarjeta de crédito para pagar otra tarjeta de crédito? Mucho ojo con eso porque puede resultar muy peligroso para tu bolsillo y tu tranquilidad emocional.

4. Una última señal de crisis financiera personal a considerar es cuando ya te da igual aumentar $100 o $200 más las deudas pensando que como ya debes dinero, esas cantidades ya no hacen diferencia.
Pero, ¿adivina qué? Sí suman, sí son un problema y se vuelve una bola de nieve que nunca se acaba. Tiene que haber algún momento en el que decidas poner un alto para no morir apachurrada por las deudas.

Tu situación financiera se ha convertido en un desastre cuando tienes que pedir prestado a tu familia o amigos para poder pagar tus gastos recurrentes. Y antes de que se haga más grave el problema es importante ir poniendo remedio a la situación.

Lo bueno es que para todo hay soluciones. Todo empieza por la decisión propia de organizar tus finanzas. Haz presupuestos, lleva un control de gastos y haz una tabla de amortización de tus deudas. No es tan complicado. Eso ayudará a que recobres el control y buen uso de tus recursos.

Recuerda que los bienes son para solucionar los males así que si tienes cosas que ya no uses que puedas vender como celulares viejos, impresoras que ya no se usen, ropa y otras cosas viejas puedes hacer una venta de garaje. Sacar un dinerito de ahí y pagar pendientes. También puedes conseguirte otro trabajo de medio tiempo o en fin de semana. Puedes montar un negocito de lado al de tus demás ocupaciones diarias y así resolver rápidamente tus deudas para que puedas estar tranquila.

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