Blog de Consejos - Mi Dinero

Aquí podrás obtener ayuda financiera para que puedas cumplir tus obligaciones financieras del día a día y también para que puedas ahorrar o prevenir lo que venga en el futuro

Al momento de financiar los gastos de fin de año existen muchas opciones, entre ellas, las tarjetas de crédito y los préstamos personales. Si tras evaluar tus opciones, decides optar por un crédito, debes tener en cuenta que las entidades financieras mirarán tu historial crediticio para decidir si otorgártelo o no.

Aunque muchos tengan miedo de los plásticos, lo cierto es que son una herramienta ideal para tus finanzas, pero es importante aprender a manejarlos para mantener el control y evitar problemas en el presupuesto.

Como todos los años, el Buen Fin se viene con fuerza. Y es que, para muchos, se trata de la ocasión ideal para conseguir aquello que estaban buscando desde hacía unos meses a un precio mucho menor. Sin embargo, no todo es felicidad, y es que es muy común que gran parte de los consumidores termine gastando de más en estas fechas, lo que no hace sino

Para solicitar un préstamo personal es necesario estar seguro de poder devolver el dinero, pues de no hacerlo, estarías arriesgando tu historial crediticio, haciendo que en el futuro sea sumamente difícil volver a acceder a algún tipo de financiamiento.

Si se trata de pedir dinero prestado, hay muchas opciones a las que puedes recurrir, sin embargo, no todas son ideales para tu situación. Los tipos de préstamos a los que recurras dependerán del fin que tengas, es decir, del uso que les quieres dar.

Al tener herramientas como las tarjetas de crédito es muy fácil gastar más de lo que se puede pagar. Básicamente, la tarjeta te da la oportunidad de financiar diferentes bienes sin tener que pagar por ellos al momento, y eso puede llevar no solo a comprar cosas que no necesitas, sino a desbalancear tu presupuesto.

Como ya se ha mencionado muchas veces, el truco con las tarjetas de crédito tiene que ver con saber cómo darles un uso adecuado y para eso, es necesario entender que no se trata de dinero adicional. Tener una tarjeta no representa un aumento de sueldo o algo parecido, lo único que te da es la posibilidad de adquirir bienes y servicios y pagar por ellos algunos días después.

Los préstamos personales son una solución muy común para diferentes necesidades que se presentan en el día a día. Ya sea que se trate de realizar refacciones en la casa, arreglar algún electrodoméstico, financiar algún curso o incluso, tomar vacaciones, los préstamos son una alternativa fácil de obtener cuando los ahorros no son suficientes.

Aunque muchos puedan haberles declarado la guerra a las tarjetas de crédito, nadie puede negar que se trata de una herramienta que te facilita las cosas, siempre y cuando le des el uso correcto y conozcas los límites. La clave para tener una buena relación con tu plástico es manejar hábitos financieros saludables. Si sigues esa regla, las ventajas de tenerla son muchísimas.