3 momentos en la que tu plástico no es la mejor opción para pagar tus gastos

Enviado el Mié, 01/08/2018 - 15:49
Si quieres distinguir entre cuándo deberías usar tu tarjeta y cuándo deberías guardarla, toma nota de los siguientes puntos.
3 momentos en la que tu plástico no es la mejor opción para pagar tus gastos

Tener una tarjeta de crédito sin duda es una gran ventaja, pues te permite acceder a bienes y servicios sin la necesidad de tener el dinero para pagar por ellos en ese momento; además, si se trata de cuotas grandes, incluso te permite diferirlas en más de una cuota.

Hasta ese momento, todo parece color de rosa, pero la situación se complica cuando empiezas a usar tu plástico para cancelar cada uno de tus gastos, y te olvidas de que a fin de mes vendrá la cuota correspondiente y esta termina siendo más grande de lo que esperas.


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Entonces, ¿está mal usar tu tarjeta para todo? Básicamente, la idea es que exista un equilibrio entre los gastos que haces con ella y los gastos que cancelas en efectivo o usando una tarjeta de débito, sobre todo si no estás dispuesto a pagarlos en una sola cuota, ya que terminarás gastando de más en intereses. Tomando eso en cuenta, estos son tres momentos en que deberías pensar dos veces antes de pagar con tu plástico:

1. Cuando no obtendrás ninguna recompensa por usarla
La primera regla en cuanto a las tarjetas de crédito es que deben darte algo a cambio por usarla, es decir, deberías pertenecer a algún club de recompensas, ya sea de millas, descuentos, etc. Si tu tarjeta no te da nada, no solo no deberías pagar con ella todo el tiempo, sino empezar a buscar una mejor opción. Recuerda que constantemente aparecen nuevas y mejores alternativas, pensadas en los diferentes perfiles.

Si estás buscando nuevas opciones, primero toma cinco minutos para comparar las tasas de interés y beneficios de las diferentes tarjetas del mercado.

2. Cuando ya has consumido el porcentaje recomendado de tu línea de crédito
Recuerda que no es recomendable usar más del 30% de tu línea de crédito por mes, salvo alguna excepción, pues demuestras que eres en cierta manera dependiente de tu plástico. Si utilizaste ya ese monto, lo mejor es que dejes de usarla por el resto del mes y comiences a revisar bien tus gastos para no sobrepasarte.


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3. Cuando se ha presentado una emergencia o gasto inesperado
Muchos suelen recurrir a las tarjetas de crédito para pagar por los gastos inesperados y prácticamente terminan copando su línea de crédito. En muchos de los casos, resulta más barato solicitar un préstamo personal o de nómina, pues cuentan con tasas más convenientes que permiten devolver el dinero sin pagar muchos intereses e incluso, en cuotas que se debitan directamente de tu quincena.

Otro punto a considerar es que, si durante el mes tuviste una emergencia, es necesario que pienses dos veces antes de realizar cualquier otro gasto, ya que de por sí los gastos inesperados tienden a sacudir tu presupuesto.

Si tienes en cuenta estos consejos, no solo le darás un buen uso a tu tarjeta, sino que cuidarás tus finanzas y tu historial crediticio.

Johanna Bernuy | Periodista y blogger

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