Blog de Consejos

Aquí podrás obtener ayuda financiera para que puedas cumplir tus obligaciones financieras del día a día y también para que puedas ahorrar o prevenir lo que venga en el futuro.

Sin duda, la primera tarjeta de crédito siempre será la más especial de todas. Si eres un joven que empezó en su primer trabajo recientemente, se graduó de la universidad, probablemente estás pensando adquirir o ya adquiriste tu primer plástico, y ahora es clave que sepas cómo darle un buen uso.

Seguramente has escuchado hablar de los préstamos inmediatos o microcréditos. Básicamente, son como los préstamos personales regulares, pero más rápidos y más fáciles de obtener. El principal gancho de estas empresas es que ofrecen darte el dinero en tiempo récord, aún si estás en el Buró de Crédito.

Existen dos tipos de productos crediticios: los préstamos a plazo fijo y los créditos revolventes. Cada uno tiene características particulares y condiciones crediticias (CAT, Tasa de interés, requisitos, etc) específicas. Aquí te explicamos cómo funciona cada uno.

Para quienes empiezan en su primer trabajo es común pensar que recibirán una quincena millonaria, que les alcanzará para cubrir todos sus gastos, ahorrar y encima, darse algunos gustitos. Pero lo cierto es que, al momento de ver el cheque de paga, la mayoría se pregunta dónde quedó el resto del dinero.

¿Has escuchado de las inversiones y te preguntas si son para ti? ¿Tienes algunos ahorritos y quieres ponerlos a crecer antes de que la tentación te venza y te gastes todo el dinero? Entonces, has llegado al lugar correcto.

Aunque la compra de una vivienda no es algo fácil ni barato, es un sueño que muchos jóvenes y adultos quieren hacer realidad. Cansados de vivir con sus padres o de arrendar una habitación, esta es una de las metas que les hace más ilusión.

Si se trata de conseguir un dinero extra para cubrir algún gasto, el mercado está lleno de opciones. Puedes recurrir a un prestamista, pedir dinero a un familiar, pedir un préstamo personal, empeñar algo de valor, entre otras. ¿Todas te convienen? Esa es una pregunta distinta.

Encontrar un auto que funcione bien, tenga buen precio y además, sea bonito, no es una fantasía vehicular, como dirían muchos. En realidad, es posible encontrarlo y adquirirlo sin irse a la quiebra, pero requiere de cierta sabiduría.

Ahorrar reduciendo las compras que realizas es posible. Cait Flanders dejó de ir de shopping por un año y ahorró 13 mil dólares. ¡Tremendo! Pero real. Esta mujer se dio cuenta de que estaba usando demasiado su tarjeta de crédito y que su nivel de ahorros era prácticamente nulo, por lo que decidió hacer algo al respecto.

Hoy por hoy, terminar una carrera profesional se ha convertido solo en el primer paso, pero luego muchos se preguntan qué es lo que sigue, ya que en el mundo competitivo en el que nos encontramos, siempre hay oportunidades de seguir aprendiendo.